Pensamientos sobre la actual propuesta política de Pablo Iglesias Turrión y cia:
No siendo yo alguien que se caracterice por tener una clara afinidad ideológica con el susodicho, por su, pienso, escaso contenido marxista en la mayoría de sus declaraciones e intenciones, creo que todo esto debemos analizarlo detenidamente. Anticiparé mi juicio final empezando por una pregunta retórica, ¿qué habría ocurrido si en vez de presentarnos el 36´como "Frente Popular", lo hubiésemos hecho todxs por separado?.
Matizando un poco más mi opinión acerca de PIT, diré que creo que, a pesar de pertenecer a esa ola tan 15 M, tan "happy guay", tan "somos de izquierdas pero no violentos", tan tan... es alguien que ha sabido, como nadie en el actual panorama político español, hacer llegar una idea a la gente, a la comunidad de personas que forma este país y vive, o al menos hasta ahora, idiotizada por los telediarios, Belén Esteban, y demás chupópteros del poder, que tan escasos de neuronas andan como cargados de privilegios y prebendas. Es PIT, una persona que ha ido a todos los medios y ha dicho el 90% de verdades que compartimos todxs los que nos podemos considerar, de una u otra manera, conformantes del espectro político de izquierdas en este país. Le han aplaudido desde sus casas cientos de miles de personas que, antes, veían programas de tertulias (o llamados así) y no aprendían nada. Ha hecho que, los que no son siquiera de izquierdas, se sientan reflejados en un mensaje, un mensaje de indignación (sí, en este caso aludiré a "los indignados" del 15 M, ¿o es que acaso cuando nació ese movimiento no nos dimos todxs con un canto en los dientes?).
Hace mucho tiempo que lo vengo diciendo, por mucho que me fastidie unirme ahora mismo a un trotskista, ¿no es acaso ello mejor en las actuales circunstancias que vivir el "RealPolitik" por separado, siempre con nuestras hoces y martillos que seguirán sin llegar al poder?.
Necesario es converger.
Ahora bien, ¿converger de qué modo? ¿a costa de qué?. Es aquí donde algunas personas increpan mi modo de ver la situación. Al fin y al cabo, para ello está IU, ¿no?
Pero no.
La verdad -asumámoslo- , es que IU araña un electorado, escasísimo por cierto para las condiciones en que está el país, de una parte desencantada del PSOE. Parecemos haber perdido la esperanza de conquistar el poder, y no solo debemos reunir esa esperanza, sino tener la plena convicción de que, los que poco tenemos, llegaremos al poder, e instauraremos los cambios sociales de los que urge el país. Hemos perdido a través del Eurocomunismo y los muchos errores que por el camino hemos cometido, la seguridad en nuestra victoria. Y ahora, algunxs como alguien que no deseo citar, hablan, no ya de pactos con el PSOE (de por sí, caótico), sino ya incluso con UPyD para llegar al poder. ¿Hasta qué punto hemos de rebajar nuestros principios para siquiera sugerir tal disparate?. ¡Ah ya!, que es preferible pactar con UPyD que con un profesor que ha sido claro referente de luchas estudiantiles cuando se encontraba en la Complutense y que ahora hace llegar un mensaje revolucionario (entendiendo "revolucionario" como algo adelantado al tiempo actual) a gran parte del país. Preferiremos, a lo mejor, pactar con unos fascistas asquerosos como la Rosa Díez y su concierto de xenófobos, que con una persona, y las que lo acompañan, que aunque no han estado a veces en nuestras mismas trincheras, si han sido siempre coherentes desde la izquierda.
Resulta que todxs lxs comunistas, como yo, apoyamos a Chávez y su importancia en la región latinoamericana, el enorme legado que nos dejó, pero no queremos aprender ni un ápice del valioso ejemplo que nos dio. Ya que tengo la suerte de haber vivido allí gran parte de mi vida, contaré, por enésima, pero penúltima, ocasión, cómo llegó ese hombre a encabezar un proyecto y a llegar a la presidencia, en las menos palabras posibles:
Después de muchos años de tragedia social, donde según algunos datos había un 80% de pobreza, y según la gente nunca se había vivido en condiciones tan pésimas; después de años de desgaste de los representantes de la burguesía, que tenían el incorregible hábito de ser corruptos y disimularlo poco; después de años de penurias, de hambruna, de privatizaciones, de sofoco a la gente, llega un hombre que años antes ha asumido un golpe de estado contra el gobierno, y, pese a que su intención inicial era irse a la guerrilla para combatir al poder desde las armas, reconsidera su posición y, pese a todo el boicot mediático y propagandístico, encabeza una propuesta de país. Una propuesta de país que no era comunista, ni tan siquiera socialista. Una propuesta que hablaba de "tercera vía" (sí, ¿se acuerdan del inefable de Tony Blair?), y de "bolivarianismo"; una propuesta que, a lo mucho, a veces se tildaba de antiimperialista, pues era tal la manera en que estaban adheridas las garras del águila de rapiña del vecino del norte a los recursos del país, que ya resultaba descarado. Una propuesta que llega con un partido político: MVR (Movimiento Quinta República). Aquel mensaje antiimperialista era tachado de comunista por los esbirros "junta-letras" y su cadena de secuaces. Se decía, desde los medios desinformativos, que Chávez llegaría y le quitaría las bicicletas a la gente, y cogería los hijos de los padres y los metería en colegios de formación marxista-leninista (¿creeis que exagero?... ¡¡pues ni un ápice!!). Pero es preciso decir que aquella organización política no era de izquierdas, al menos en contenido, más allá de que todas las izquierdas lo apoyáramos y convergiéramos con ellxs en "El Polo Patriótico", porque veíamos que, por fin, nacía un partido que derrumbaba el bipartidismo obsceno de la burguesía, y que lo hacía con un mensaje que, si bien no revolucionario, era previsiblemente progresista. ¿O es que acaso creemos que podíamos llegar al poder con un mensaje de lucha de clases? Vale la pena recordar, la sociedad venezolana de aquel entonces era, profundamente, anti-comunista, anti-socialista, pues eran ya varias décadas en las que la oligarquía venía impregnando el miedo. Prioritario era estar en el poder, y llegamos; a partir de allí, empezar a cambiar las cosas, aunque fuera lentamente, y a desmitificar miedos, hasta que en 2006 ya Chávez puede hablar, sin cortapisas, de socialismo.
Volviendo al origen de todo esto. ¿Qué hay de malo en converger con una iniciativa popular encabezada por personas que, siendo de izquierdas y no habiendo perdido su coherencia ideológica (aunque sea la suya), tienen una clara repercusión mediática? Creo que Cayo Lara es un líder que ha sabido encauzar muy bien a IU, que ha hecho grandes cosas en su dirigencia, pero aún así el partido sigue sufriendo un desgaste evidente, un desgaste por nuestras propias contradicciones, por los infaustos pactos con algunos partidos, por nuestra propia singladura. Incluso, por los penosos casos de corrupción que también a nosotros nos han hecho bajar la cabeza. Está claro que, a pesar de ello, seguimos siendo el único partido coherente, que se encuentra en todas las movilizaciones sociales, que vive luchando en todas las luchas (ya sé que he redundado), ¡¡pero no basta!!. Es evidente que sigue sin bastar, y las condiciones objetivas son bastante meridianas como para que el cambio de mentalidad se produzca más que en unos cuantos cientos de miles de personas. En España son, si mal no recuerdo, cerca de 50 millones de personas, y la gente que apoya a IU es muy poca. Pero incluso saliendo de IU, la gente que apoya todas las iniciativas sociales para que se termine este clima privatizador, sigue siendo poca. Sumemos todas las personas en el país, y seguimos siendo pocas (e incluyo a anarquistas, ecologistas y toda la fauna que queramos meter). Sin embargo, la gente que mira el televisor y se ve reflejada en las palabras de Pablo Iglesias en la televisión, ya son bastantes más. Puede que no tengan ni idea de política, que ni siquiera les interese, pero seamos realistas, sus problemas siguen siendo los mismos y sus votos cuentan igual que los nuestros. En vista de que no es plan ahora de coger las armas (aunque a veces he creído que era lo único que nos quedaba), tenemos que llegar del modo democrático burgués, como lo hizo Venezuela, como lo hicieron países latinoamericanos en la última década, como lo hizo la Chile de Allende aunque terminase así, y como lo hicimos nosotros, aunque también termináramos de triste manera.
Insisto, seamos realistas, cala más el mensaje de un gran orador y expresador (siento inventarme palabras) de mensajes como PIT, que nuestra monotonía de mensaje. O mejor dicho, calar calan los dos, pero mejor sumarlos que restarlos.
Por otra parte, y ya para terminar, ¿qué hay de malo en hacer unas listas abiertas en que pueda participar todo el mundo? ¿no es acaso parecido a algunas cosas que muchas personas hemos pensado en multitud de ocasiones?.
Urge llegar al poder, o al menos aprovecharnos de esta crisis capitalista en la medida de nuestras posibilidades para llegar al poder y así cambiar la situación social. Llegar al poder porque solo así podremos cambiar la política del país. Llegar al poder porque es necesario. No será la "dictadura del proletariado", pero todo se andará. Urge ello. Lo demás es anclarnos en dogmatismos, en siglas que nos llevaron al desprestigio actual. Ya, cuando estemos en el poder, veremos cómo hacemos las cosas, más allá de que, obviamente, tengamos consensuado "apriori" un programa de mínimos. Pero, teniendo en cuenta que en un 90% de las cosas siempre estamos de acuerdo con, incluso, los de Izquierda Anticapitalista (movimiento que, por cierto, no le guardo precisamente un cariño muy especial), no creo que sea difícil llegar a un consenso.
Por eso, y aunque con algunas personas sé que discutiré, y seguirán surgiendo las discrepancias, (¡benditas!), yo apoyo esta propuesta de Pablo Iglesias, y la seguiré de cerca, esperando que se lleve a cabo nuestra tan anhelada convergencia, y pronto, creámoslo y hagamos lo imposible, lleguemos a los sitios necesarios para realizar los cambios que urge el país.
¿Con quién mejor dejaros que en compañía del ilustre Alí Primera?
https://www.youtube.com/watch?v=ybFJwK3CDJY
¡Hasta la victoria siempre!
¡Venceremos!
Dani B.